martes, 31 de julio de 2007

YAZZ, Edgardo Florián


Yazz, Tegucigalpa, 2003, es un libro de poesía de Edgardo Florián quien se suma a la lista de una nueva generación de poetas hondureños con obras publicadas.
Les expongo mi visión de la obra con un único objeto: dar a conocer la obra del poeta y, divulgar la creación de los jóvenes valores hondureños.
1. El uso del lenguaje común acampa en esta obra. En sí el lenguaje común no es una tara para la creación poética: “7 lunas /antes del parto / cayó / en un tonel / de basura” (Gateos I). Otro ejemplo: “Salen del colegio / campanas / Uno a otro / suben la baranda / roban zarciles / regresan / con lenguas moradas / abuelo en siesta / vuela bigotes / meciéndose en la hamaca” (Gateos II).
2. Preocupación por los acontecimientos. No desaparece en Florián la herencia sosiana, esto es, la preocupación por la realidad histórica. Hay una gran diferencia que me gustaría precisar, así como a Sosa le preocupan el mundo dividido por las injusticias, a Florián, que pertenece a la generación de las comunicaciones, le impactan hechos acaecidos en cualquier parte del mundo y en cualquier momento del pasado: “Ningún aullido solar / palpitó este tiempo cruz / Inventos / explosiones / un instante / hongo de fuego / me vuelve ceniza” (Hirozaki 1945). “Vagones / Alambre púa / lloran las viudas / sobre el queso / Nómadas sombras / enrojecen el líquido sendero” (Bosnia en fotos).
3. Poesía de la experiencia. (Madretriz) Esta es con seguridad la característica más saliente de la poesía de Florián. La poesía de la experiencia es una mezcla de imaginación y realidad, numen poético y cotidianeidad. Poetas como Francesca Rendazzo, Fabricio Estrada, Rubén Izaguirre y Héber Sorto son parte de esta nueva etapa de la creación poética hondureña. Veamos un texto de Florián: “Paleta / Casa enterrada / Frotagge / a la vista / Curva / y vidrios torturan el ficus / El padre lleva buenas noches / a los libros/ Drácula / de 3 a 5 / A mi costado / un señor / devora niñas / Zanates / riegan caramelos / Una anciana / espera el tilín / de las monedas / ¡Próxima!”. “Caribean bicicletas / bajo el sol habanero / Mariel y sus ratas / desde lejos / gimen balsas // Atardece / la casa descansa” (Cuba Libre; ver Sobredosis).
Yazz está configurada por un entorno de farándula, vida nocturna en la calle, cercanía a los bares, al cine y a la música. Esto es lo que me da pie para sostener la tesis de que estamos ante un género de poesía que se llama Poesía de la Experiencia o de la Vida Cotidiana.
3. El uso de anglicismos. Este aspecto, aunque no es esencial en la obra de Florián, sí me resulta interesante por la sencilla razón de que nos abre una ventana en la comprensión del poeta. El poeta trastoca el inglés y lo manipula para engarzarlo en su creación. El título intencional del libro es un ejemplo: Yazz, Warboy, Foresteyes, además utiliza nombres propios en inglés tanto de personas como de ciudades y alguna cita en dicho idioma.
4. Juicio crítico. La obra en cuestión, a galope entre la experiencia y lo numinoso, después de leída, deja la extraña impresión de abismo, de vacuidad total. Por otro lado, el libro no tiene índice y eso, claro, es un descuido. El uso forzoso de imágenes poéticas, ejemplo: “sueño colgado en la lluvia”, “fuman miradas” son juegos verbales que no dicen nada por ser imágenes huecas. Asimismo, el léxico cotidiano, cuando no está elaborado poéticamente, le resta numen y brillo artístico al texto. Yazz es una obra en búsqueda de la propia voz y del propio yo poético. Y, evidentemente, hay que esperar el siguiente libro para hallarnos con una revelación más profunda y con asidero.
(Nota: e-mail de Egardo Florián: yazztaman@yahoo.com)
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Localización tierra natal, República Dominicana