miércoles, 1 de abril de 2009

II CONGRESO DE MÍSTICA EN MADRID, 2009.

Durante los días 27, 28 y 29 de marzo se realizó en Madrid el II Congreso de Poesía Mística del Ateneo Insular Internacional, correspondiente al Movimiento Interiorista. Para que tal evento se llevara a cabo, tras numerosas diligencias, el poeta Teodoro Rubio, Dr. en Filología hispánica, especialista en Gerardo Diego, organizó el evento en diferentes lugares. (En la imagen, de izq. a der., Teodoro Rubio, José Javier Aleixandre -sobrino del célebre Nobel Vicente Aleixandre-, José López Martínez, Bruno Rosario Candelier, Fausto Leonardo Henríquez).

Por una parte, el viernes 27 nos reunimos en la sede de la Asociación de Escritores y Artistas de Madrid, ubicada en la calle Leganitos, 10. En la ponencia inaugural el Dr. Bruno Rosario Candelier expuso lo siguiente: "Estamos en el mundo, justamente, para canalizar nuestros poderes sensoriales y nuestros poderes espirituales. La mística, como un modo de expresión de la creatividad humana, se ha manifestado de un modo hermosísimo en la poesía. Y por eso podemos hablar de poetas místicos. Ahora bien, para escribir poesía mística necesariamente no tiene que haber previamente experiencia mística como tal. A mi juicio, la poesía mística, en su más alto nivel, es la poesía extática, producto de un arrobamiento. Pero puede darse un tipo de poesía mística que no necesariamente sea producto de un arrebato. Es decir, una persona con capacidad de contemplación, con sensibilidad espiritual, con esa actitud mística ante lo viviente, puede crear una poesía mística, que, de alguna manera, va a dar cuenta de esa búsqueda de lo divino. Evelyn Underhill considera que "el sentimiento místico es connatural a todos los seres humanos y se desarrolla especialmente en el místico".

El Secretario de la Asociación, José López Martínez, dijo que el concepto "Interiorización" es el más apropiado para iniciar un congreso de poesía mística. Señaló, además, que "Gustavo Adolfo Bécquer no tenía razón cuando dijo: "Poesía eres tú", porque poesía era él, no era la persona amada. Cuando contemplamos una puesta de sol, la puesta de sol no es la poesía, cuando contemplamos el mar, tampoco el mar es la poesía. Porque cualquier persona que no fuese poeta y que contemplase todo esto, seguramente todo esto le traería sin cuidado, porque la poesía está en el poeta, en nosotros mismos, en la interiorización. En esa interiorización es donde está la poesía mística, sobre todo, más que la poesía lírica o ética, más que cualquier otra manifestación artística. La poesía mística y la interiorización van unidas en un maridaje maravilloso y sublime". (En la imagen, BrunoRC).

Bruno Rosario Candelier, por su parte, al día siguiente, en la pontencia que tuvo lugar en la capilla de la Hermanadad de Cruzados de la Fe, de la calle Atocha 89, Madrid, al costado de la Casa Cervantina, dijo lo siguiente: "La experiencia mística es un fenómeno de conciencia que trasciende la experiencia cotidiana. Es una expresión de la vida y está al alcance de todos los seres humanos como fenómeno de conciencia y, sobre todo, como expresión de la sensibilidad trascendente. Podemos hablar de la sensibilidad trascendente como un estadio superior de la misma sensibilidad. Porque los seres humanos tenemos nuestra sensibilidad, la sensibilidad estética, que es la primera que se manifiesta. Y se manifiesta cuando nos sentimos desbordados por la belleza, cuando la belleza nos impacta interiormente. Cuando se despierta la sensibilidad estética, las personas que tienen vocación artística, literaria, la pueden plasmar creadoramente como hacen los poetas o los músicos de un modo especial, porque la viven honda e intensamente. Cuando esa sensibilidad estética se profundiza en uno, se despierta en nosotros, al decir de Teilhard de Chardin la "sensibilidad cósmica", esto es, el "asombro intenso ante la creación, ante el mundo". Los seres humanos establecemos un punto de contacto con el universo, que establecemos desde nuestra sensibilidad, entonces se puede desarrollar la facultad creadora que hay en nosotros, que es un don que hemos recibido, al igual que el don de la vida, el don del lenguaje, el don del amor, el don de la reflexión y que, de alguna manera, le dan un sentido trascendente a la vida. Cuando tomamos conciencia de esos dones, la misma vida es más hermosa, más fecunda, más plena".

Según el pensamiento de Bruno Rosario, "hay otro estadio, mayor aún que el estétitico y el cósmico, y tiene que ver, precisamente, con la mística. Entonces adviene el sentido místico de lo viviente. Frente a todo lo existente, si contemplamos la realidad de todo lo viviente, podemos apreciar la dimensión interna y mística de lo existente. Para esto es necesario que previamente se desarrolle, se despierte en nosotros, el sentido trascendente, es decir, el sentido de mirar más allá de lo aparente, de lo que captan nuestros sentidos. Pues, como dijera Antoine de Saint-Exupery en el Principito que "lo más importante no se ve".(En la imagen, FLH, durante la lectura de poemas místicos en la Sociedad de Escritores).

El poeta y crítico José Félix Olalla disertó con el tema "Tres respuestas a la voz interior". Basó su charla en tres figuras con tendencia mística, a saber: -Emilio del Río (Soria, 1928). Su obra es como un río que conduce al mar del Todo. -Alfonso Albalá, (Cáceres, 1924) es un poeta de la sed, de la pureza, de la búsqueda de Dios, envuelto en la nostalgia, que espera calladamente la salvación que viene de Dios. -José María Cabo de Villa. En sus textos, aunque nunca escribió un verso, hay una extraordinaria lírica. Escribió sobre Dios y sobre el hombre y sus necesidades. Hay una visión profunda entre Dios y el hombre. Para él no es más sagrada la soledad que la actividad. Después de la ponencia, se realizó -con la participación de Rosario-Candelier, Olalla y Leonardo-Henríquez- un coloquio con los asistentes al acto. (En la imagen, durante la ponencia, José Félix Olalla, der., y BrunoRC, izq.)

El Congreso de Mística realizado por los Interioristas de Madrid, que contó,de principio a fin con la honrosa participación de Rosario Candelier, Teodoro Rubio, organizador, Gonzalo Melgar y un nutrido grupo de poetas, culminó en Pastrana, lugar que está vinculado a Juan de la Cruz y a Santa Teresa de Ávila. Aquí la santa de Ávila fundó su primer convento y san Juan de la Cruz escribió la primera parte del "Cántico Espiritual", el cual leímos en la cueva donde, como ermitaño, pernoctaba. Después de degustar la comida del lugar culminamos el encuentro felizmente. Ver reseña audiovisual en el siguiente enlace, pincha aquí.


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