martes, 9 de agosto de 2011

ENRIQUE MORENO CASTILLO, 18 POETAS FRANCESES CONTEMPORÁNEOS

Philippe Faccottet (1975) también está entre mis preferidos. Razón: canta algo muy hondo, muy humano. Le poema “Sur les pas de la lune”, del libro “L’ignorant”. Su sencillez cuánto me gusta.

ENRIQUE MORENO CASTILLO, Dieciocho poetas franceses contemporáneos. Editorial Lumen, 1998. Aunque ya hace doce años de la publicación de esta obra, hoy querría llamar la atención sobre ella por la importancia que tiene sobre todo en el ámbito de las letras y, en particular, de la poesía francesa de los últimos tiempos. Moreno Castillo ha seleccionado y traducido a dieciocho poetas franceses del siglo veinte. Todos ellos con numerosas obras publicadas y con una gran incidencia en el ámbito literario.

A grandes rasgos querría decir algo de los autores que recoge Moreno Castillo son, en esencia, representativos del país galo. Esbozo algunos apuntes sobre ellos, tras mi lectura de la antología. Alain Bosquet (1919). Me gusta de él el poema (Graces) del poemario “Demain sans moi”. La selección de René Guy Cadou (1920), neosurrealista, tiene un no sé qué que me atrapa. El poema “La nuit surtout” es sencillamente fabuloso.

Jean-Claude Renard (1922) es un poeta para leer a fondo. De sus obras me atrae mucho “Père, voici l’homme”. De la obra “Métamorphose du monde”, el poema “Exorcisme des plantes” es maravilloso. Yves Bonnefoy (1923), poeta meditativo. El poemario “Du mouvement et de l’immobilité de Douve” es singular. Ha creado imágenes poéticas de gran impacto y originalidad. Escribe sobre la existencia.

Robert Sabatier (1923) realizó un ensayo sobre san Vicente de Paúl, un Diccionario ilustrado de la muerte y una Historia de la poesía francesa en nueve tomos. Su poesía es de hondo calado reflexivo, con un fuerte asidero en la existencia del ser humano: «Au plus haut de mon être / une voix veut parler» (En lo alto de mi ser / una voz quiere hablar). «Je suis blessé par un être et je sais / que sa blessure est la soeur de la mienne» (Estoy herido por un ser y sé / que su herida es hermana de la mía).

André Du Bouchet, (1924). Escribe una poesía abierta, inacabada, sin cierre. De sus poemas me gustan “Nivellement” del poemario “Dans la chaleur vacante”. «Je conserve le sourvenir de la rosée sur cette route où je ne me trouve pas, / dans le désespoir du vent / qui renoue» (Conservo el recuerdo del rocío sobre este camino en donde no estoy / en medio de la desperación del viento / que vuelve a empezar). Robert Marteau (1925) es bastante conceptualista. Está más en la línea de una poesía de la experiencia. Su obra “Liturgie” y “Louange” son altamente sensibles.

Lorand Gaspar (1925) está entre mis preferidos. Subrayo de él sus brillantes imágenes y su lírica. Su obra “Sol absolu” merece un acercamiento reposado para degustar sus versos. Philippe Faccottet (1975) también está entre mis preferidos. Razón: canta algo muy hondo, muy humano. Le poema “Sur les pas de la lune”, del libro “L’ignorant”. Su sencillez cuánto me gusta.

Charles Le Quintrec (1926) lo leería todo él a gusto porque canta todo lo humano, lo que vive el hombre. En “Le règne et le royaume” en el poema ‘Pouvoir de naître’ leemos : «Enfant je suis entré dans l’âge des blessures / dans l’âge de la mort je m’avance masqué» (De niño entre en la edad de las heridas / por la edad de la muerte avanzo enmascarado). “Danses et chants pour Elisane) contiene versos como estos: «Je n’ai d’autre pays / que celui de mon âme» (No tengo otro país / que el de mi alma).

Jacques Dupin (1927) gran creador de imágenes poéticas, de gran densidad intelectual. Jacques Reda (1929). Su poesía resuma escepticismo y soberbia intelectual. Michel Deguy (1930). Lenguaje y poesía se conjugan en su obra. El poema “Consolatio” del poemaro “Jumelages”, aborda la cuestión de lo que somos y de los que seremos cuando nuestros huesos se hagan polvo.

Bernard Noel (1930). Su obra, vista desde esta época, está cerca del discurso creador de la metapoesía de Los Novísimos españoles de la década de 1970, en la que la palabra y discurso poético están estrechamente unidos. Jacques Roubaud (1932). Poeta experimentalista. Octavio Paz colaboró con él la creación de un tipo de poesía plurilingüe. Pierre Ester (1933). Poeta que busca lo sagrado. Me gusta mucho la obra la “Solitude de la lumière”: «¡Oh Claridad que te me escapas toda, / no soportes que yo Te escuche nunca!»”.

Claude Esteban. Profesor de la Sorbona de París. Ha traducido a numerosos poetas castellanos clásicos y contemporáneos, desde Góngora, Lorca o Paz. Lionel Ray (1935). Es considerado como un poeta oscuro, hermético. Lo cual, lejos de enturbiar su obra, la engrandece. FLH
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